Rotación, equilibrado y alineación de neumáticos

La vida de un neumático no depende solo de su calidad, sino también de cómo está montado en el coche y de los ajustes del coche. Un mismo neumático puede superar los 50.000 km con un mantenimiento regular y acabarse a mitad de vida en un coche mal cuidado. En esta guía distinguimos tres operaciones de mantenimiento que a menudo se confunden.

Rotación de neumáticos

La rotación consiste en cambiar las posiciones de los neumáticos en el coche siguiendo un orden determinado.

¿Por qué es necesaria?

Los neumáticos se desgastan de forma distinta en cada esquina del coche:

La rotación iguala esta diferencia y permite cambiar los cuatro neumáticos a la vez.

¿Con qué frecuencia?

La recomendación general es hacer una rotación cada 8.000–10.000 km. Un método práctico es, en el cambio de neumáticos de verano a invierno y viceversa, montar cada juego en el eje contrario al de la temporada anterior.

¿Cuándo no se hace?

Equilibrado

El equilibrado es la operación que consigue que el peso de la rueda (llanta y neumático juntos) se reparta por igual alrededor de su eje. Por muy precisa que sea la fabricación, todo neumático y toda llanta tienen pequeñas diferencias de peso. La equilibradora mide esta diferencia y se pegan pequeños contrapesos de plomo o zinc en puntos concretos de la llanta.

Síntomas de un mal equilibrado

¿Cuándo se hace?

Alineación (paralelo)

La alineación consiste en devolver a los valores de fábrica los ángulos de las ruedas respecto a la carretera y entre sí. Aunque en el lenguaje popular turco se diga junto con el equilibrado ("rot balans"), no tiene nada que ver con él.

Los principales ángulos que se ajustan:

Síntomas de una mala alineación

¿Cuándo se hace?

Resumen rápido

OperaciónQué haceCuándo
RotaciónCambia los neumáticos de posiciónCada 8.000–10.000 km
EquilibradoIguala el peso de la ruedaEn cada montaje de neumático, si hay vibración
AlineaciónCorrige los ángulos de las ruedasCon neumáticos nuevos, tras un golpe, si tira hacia un lado

Hacer estas tres operaciones con regularidad es la forma más barata de alargar la vida de los neumáticos. Además, influye directamente en el consumo de combustible y en la seguridad al volante.

Más guías